Para la motricidad son ideales los juegos con granos, bloques y rompecabezas blandos.
Estimule el lenguaje con diálogos cortos y repetición de palabras simples.
Los libros con imágenes y buscar objetos en dibujos entrenan la atención.
Agregue juegos de clasificación por color, forma o tamaño.
Pequeñas pausas musicales con palmas y movimientos ayudan a la coordinación.
El juego simbólico con juguetes enseña cuidados y rutinas.
No sobrecargue: 10–15 minutos de actividad bastan, luego descanso.
Una niñera puede alternar actividades tranquilas y paseos.