Prepare instrucciones claras: horario de sueño, comidas, alergias, juegos favoritos y límites.
Muestre los lugares importantes: botiquín, cosas del bebé, comida y juguetes.
Acorde el formato de reporte: mensajes breves, fotos o un diario del día.
Comparta contactos de emergencia y pasos claros ante situaciones imprevistas.
Defina zonas de acceso y límites personales para evitar incomodidades.
Alineen el tono de comunicación frente al niño: calmado y respetuoso.
Las primeras horas permanezca cerca para que el niño se sienta seguro y se acostumbre.
Al final del día, revisen qué funcionó mejor y ajusten el siguiente encuentro.